La palabra “cuidado” viene del latín cogitatus, que significa reflexión, pensamiento, interés reflexivo que uno pone en algo. Por tanto, podemos decir que el cuidado, parte del interés de alguien por otro, pero no solo de manera afectiva, sino reflexiva y racional.
Implica un conjunto de acciones fundamentadas en la relación interpersonal, en el dominio de la técnica, orientadas a comprender el entorno del otro, así, la actividad de cuidar es toda acción humana que contribuye a la ayuda y solicitud ante la necesidad del otro.
La ciencia unitaria de Jean Watson propone un cuidado más profundo que implica conciencia plena de uno mismo y del otro, del entorno, incluso más allá del universo; para no solo curar sino sanar.
Comprender el cuidado desde una óptica de la enfermería como ciencia humana, implica dos aspectos filosóficos. Desde la filosofía de la ciencia de enfermería, podemos asumir este modo de cuidado con la determinante influencia de teorías orientadas a humanizar la práctica de enfermería, pero también una contribución del existencialismo, en tanto que este es un humanismo. Estas dos aportaciones han posibilitado una interacción del cuidado como modo de ser. Por un lado, tenemos la comprensión del cuidado humanizado desde la perspectiva propiamente disciplinar con Watson, desde donde se contempla al cuidado como necesario para mejorar la calidad de vida. Asimismo, el cuidado está vinculado a las necesidades humanas, a las respuestas y experiencias de salud humana. El cuidado es un-modo-de-ser, es decir, es una forma de existir, coexistir, estar en el presente, en percepción de la realidad y de las relaciones con las cosas en el mundo. Esto dirige una construcción del ser desde la autoconciencia e identidad (Hidalgo, 2021)
No puedo dejar de mencionar la palabra caritas de la Dra. Watson, del latín que significa, estimar, apreciar, dar atención especial, si no amorosa, a algo. Representa caridad y compasión, generosidad del espíritu. Tiene la connotación de algo muy fino, verdaderamente, algo precioso que se necesita cultivar y sostener.

Indica Watson J. 2019. El unir el Amor y el Cuidado de esta manera invita a una forma del profundo cuidado transpersonal. La relación entre Amor y Cuidado crea una apertura /alineación y acceso a la sanación interna del ser y de otros. Mientras que se puede considerar que la salud representa la consciencia expandida, el Amor es el más alto nivel de consciencia y la magnífica fuente de toda sanación en el mundo. Esta conexión con el Amor como fuente de sanación se extiende desde el ser individual hacia la naturaleza y el gran universo, que evoluciona y se desarrolla. Esta cosmología y visión del mundo de Cuidado y Amor – Cáritas – es al mismo tiempo aterrizada y metafísica; es inmanente y trascendente al human en el universo que co-evoluciona. Es cuando incluimos y unimos el Cuidado y Amor en nuestro trabajo y nuestras vidas que descubrimos y afirmamos que la enfermería, al igual que la enseñanza, es más que un trabajo. Es una profesión que da y recibe vida para crecer y aprender de por vida. Es el madurar en un despertar y en una consciencia que la enfermería tiene mucho más que ofrecer a la humanidad que ser una simple extensión de los modelos de medicina anticuados y la ciencia médico-tecno-curativa. La enfermería ayuda a sostener la dignidad humana y la humanidad misma mientras contribuye a la evolución de la consciencia humana, ayudando a avanzar hacia una comunidad y civilización más humana y carativa.
Referencias
Hidalgo-Mares, Brenda, & Altamira-Camacho, Ramiro. (2021). ¿Qué es y qué no es el cuidado de enfermería? Enfermería Actual de Costa Rica,
(4040788. https://dx.doi.org/10.15517/revenf.v0i39.40788
Watson, J. 2019. Enfermería: La Filosofía y Ciencia del Cuidado (Edición Revisada). Editores UACH, México
