Co-Cuidado
En este aspecto, es importante destacar que uno no solo debe cuidarse a uno mismo sino realizar una serie de estrategias de apoyo y bienestar, con las cuales se pueda también empatizar y colocarse en los zapatos de otros, teniendo la misma conciencia de estar presente, honrando lo que se tiene, aprendiendo a aprender y reconocer los talentos y dones que cada uno aporta al equipo además de generar lazos de cuidado mutuo, para mantener al personal con energía y motivación, transformando el entorno en el cual el bienestar del profesional es muy valorado.
Nadie cuida bien si no se siente cuidado, esto resume la forma del espíritu de la humanización, el bienestar del equipo y de las personas cuidadas. No se puede ofrecer una atención cercana, segura y digna si quienes cuidan no cuentan con apoyo, contención y reconocimiento.
En la actualidad su aplicación nos permite principalmente, prevenir la ansiedad y el desgaste emocional, fomentando un trabajo en equipo, multidisciplinario y colaborativo, creando por ende espacios de autocuidado y reflexión que son relevante tanto para pacientes como para los profesionales de la salud, ya que, fortalece el bienestar integral y también mantiene al equipo de salud más fidelizado. En el lugar de trabajo, entonces, se deber ser promotor de salud, de calidad de vida, hacer pausas y tener capacitación al respecto.
El cuidado de equipos nos obliga a desarrollar un foco más preventivo y fomentar el involucramiento de los distintos integrantes del equipo o estamentos para el desarrollo del mutuo cuidado. El cuidado mutuo es la acción de cuidarnos los unos a los otros, pensando en el beneficio grupal, generando espacios de contención, distensión y apoyo para mantener la salud y bienestar del grupo en general.



