Espiritualidad, Inteligencia Espiritual y su Rol en el Cuidado Profesional
Espiritualidad
La palabra espiritualidad proviene del latín “spiritualitatem” y del francés “spiritualite”, que significa "cualidad de ser espiritual". Se relaciona con la palabra espíritu, que significaba principio animador o vital en el hombre y animales. (Cao Y, Kunaviktikul W, Petrini M, Sripusanapan A., 2020). La espiritualidad es un constructo multidimensional, que incorpora desafíos existenciales, consideraciones y actitudes basadas en valores, así como consideraciones y fundamentos religiosos. (Wang W. et al., 2024)
La espiritualidad es un concepto más amplio, definido como «la búsqueda personal de comprender las respuestas a las preguntas fundamentales sobre la vida, el significado y la relación con lo sagrado o trascendente, que pueden (o no) conducir o surgir del desarrollo de rituales religiosos y la formación de una comunidad. (Diego R., Suárez O., Badanta B., Lucchetti G., Vega J., 2022)
Jones KF, Paal P, Symons X, Best MC. 2021, citando a la Asociación Europea de Cuidados Paliativos definen la espiritualidad como «la dimensión dinámica de la vida humana que se relaciona con la forma en que las personas (individuales y comunitarias) experimentan, expresan y/o buscan significado, propósito y trascendencia, y la forma en que se conectan con el momento presente, consigo mismas, con los demás, con la naturaleza, con lo significativo y/o lo sagrado». Los autores diferencian espiritualidad de religión, definiendo esta última como «el conjunto de creencias, prácticas, ceremonias y rituales que normalmente se adquieren por tradición dentro de un grupo o comunidad. (Jones KF, Paal P, Symons X, Best MC., 2021)
Inteligencia Espiritual y su rol en el cuidado profesional
La inteligencia espiritual, también ha sido llamada inteligencia existencial, o transcendental. Según Martín-Sánchez A. et al.., 2020, es un constructo que ha adquirido mayor relevancia en las últimas décadas. Los autores señalan que ha sido definida como la capacidad para situarse a sí mismo con respecto al cosmos, a rasgos existenciales de la condición humana (como el significado de la vida, el significado de la muerte y el destino final del mundo físico y psicológico, o en profundas experiencias como el amor o el arte); esta capacidad para pensar en cuestiones cósmicas podría tener sus raíces en el dolor, en unas experiencias personales o estéticas impactantes, o en el hecho de vivir en una comunidad que destaque lo espiritual. La investigación da cuenta que las buenas prácticas demuestran que la espiritualidad debe integrarse al cuidado de la salud y su marginación podría perjudicar la calidad de la atención (Wang W. et al., 2024)
El cuidado espiritual contribuye a reducir los sentimientos de impotencia, las emociones negativas y la gravedad de los síntomas de la enfermedad de los pacientes, a la vez que aumenta su bienestar espiritual, esperanza y satisfacción vital. Ayuda a las personas cuidadas a mejorar su bienestar. Por otro lado, es más probable que los profesionales que ofrecen un cuidado espiritual adecuado experimenten una plenitud espiritual. (Wang W. et al., 2024)

La esencia del encuentro es la capacidad de los profesionales de salud de crear un espacio seguro en el que la persona pueda explorar cuestiones como el significado, el valor personal, el posible propósito de lo que está experimentando, la oportunidad de acceder a la fuerza y el apoyo para trascender la experiencia del aquí y ahora y mantener la esperanza en el futuro. Esta definición reconoce que el cuidado espiritual puede ser apropiado en diversas situaciones o contextos sanitarios. (Jones KF, Paal P, Symons X, Best MC., 2021)