La relación de cuidado transpersonal se da en la relación con los pacientes donde el cuidado humano, moviliza al paciente y al profesional hacia una experiencia transformadora en el encuentro con el otro y genera grados de armonía entre cuerpo, mente y alma. (Watson J. 2022). Pero no cualquier ayuda es terapéutica. La verdadera ayuda (1) Parte del respeto radical a la autonomía del otro; (2) No impone soluciones, sino que facilita el autodescubrimiento, (3) Reconoce que el paciente es el experto en su propia vida y (4) Sostiene sin rescatar, acompaña sin dirigir. (Busquets P. 2025.)
La relación de ayuda y cuidado transpersonal está centrada en la persona va más allá del simple intercambio de información. Se trata de construir relaciones. Esta comunicación humanizada requiere vivir la ecuanimidad, entendida como el estado interno de equilibrio y sentido interno de armonía del espíritu. Es un proceso de no interferencia con lo que se ES… permitiendo observar sin interferencia (sin juzgar), para que exista el flujo natural del proceso…”. (Watson J. 2022; Delgado et al, 2023). Implica prestar atención en forma honesta, respetuosa demostrando interés genuino y aceptación mutua, deja de ser un caso, o la cama 12 o pie diabética. Se basa en la congruencia o autenticidad al ser genuino, sin máscaras profesionales que nos alejen de nuestra humanidad; la aceptación positiva incondicional para acoger al otro sin juicios, independientemente de sus decisiones o condiciones y comprensión empática como capacidad de entrar en el mundo del otro, ver las cosas desde su perspectiva, sentir su experiencia desde dentro. Las tres son formas de ser, actitudes profundas que se cultivan a lo largo de la vida profesional.
La relación de cuidado transpersonal es una relación de ayuda terapéutica es un vínculo fundamental de confianza, empatía y colaboración entre un profesional y la persona cuidada, para mejorar del bienestar del paciente al crear un espacio seguro y de comunicación efectiva donde explorar emociones y encontrar soluciones, impulsando los recursos propios del individuo. La relación transpersonal es más profunda e implica una comunicación caritas, es decir, establecer conexiones solidarias y compasivas con uno mismo y con los demás. Requiere estar presente y permitir la expresión constructiva de todos los sentimientos creamos una base para la confianza y el cuidado”. El profesional reconoce sus propias emociones. (Watson J. 2008). La conciencia y la acción de Caritas (cuidado a un nivel más profundo, con amor) afectan el campo energético cuando el profesional de salud se relaciona con el otro, posibilitando despertar el corazón compasivo, que es la base de la salud Caritas Evolucionada. (Delgado et al 2023)
Una buena relación transpersonal terapéutica depende de la comunicación asertiva. Para Balzer, 2020, la comunicación asertiva es una habilidad de aprendizaje permanente que requiere tiempo y práctica. Se debe estar dispuesto a aceptar el hecho de que cometerá errores y tener paciencia y dar tiempo para que los pacientes se entreguen en la relación y no ser agresivo o poco asertivo al tener apuro en la relación profesional/paciente. La autora señala que un profesional asertivo:
Parece seguro de sí mismo y tranquilo
Mantiene el contacto visual
Utiliza un discurso claro y conciso
Habla con firmeza y de forma positiva
Habla con autenticidad, sin sarcasmo
Toma la iniciativa para guiar las situaciones
Transmite el mismo mensaje de forma verbal y no verbal
En la relación de ayuda y cuidado transpersonal, se da una comunicación asertiva y empática tiene efectos positivos y es más probable que consiga lo que quiere si lo pide claramente; las personas respetan la comunicación clara, abierta y honesta; defiende sus derechos y se respeta a sí mismo, evita la invitación a la violencia cuando se vulneran los derechos de otros, es más independiente, se convierte en un tomador de decisiones y se siente en paz y cómodo consigo mismo. La comunicación también deber ser responsable, que significa susceptible de ser llamado a responder. Para los profesionales de salud, esta respuesta puede describirse como la responsabilidad personal del resultado de sus acciones profesionales, que se basan en los conocimientos. La comunicación responsable demuestra una conducta precisa para resolver problemas en una situación concreta A veces, la comunicación responsable es una simple declaración de afecto: «el analgésico le hará sentir mejor». Otras veces, la comunicación responsable puede ser el arte de escuchar. Si no sabe qué decir, simplemente puede sentarse en silencio al lado del paciente. (Balzer, 2020)